Como podar un peral

El peral, cuyo nombre científico es el Pyrus communis, es un árbol perteneciente a la familia de las rosáceas. Es el más común entre el género Pyrus, y su fruto, la pera, es una de las más conocidas y distribuidas en el continente Europeo, al igual que la manzana.

Se conocen aproximadamente 30 variedades de peras, dependiendo del lugar, clima y suelo en que se desarrolle. Es importante saber cómo podar un peral correctamente para que dé sus mejores frutos.

Descripción del Peral y beneficios de su fruto, la pera.

El peral es un árbol caducifolio, es decir, que por lo menos una vez al año pierde o bota sus hojas, para reflorecer a principios de primavera. Su altura puede variar entre los dos hasta los veinte metros de altura; todo dependerá de las condiciones de poda y mantenimiento que se realicen sobre él.

Se dice que vive unos 60 – 65 años, aunque hay quienes afirman que el Peral puede alcanzar hasta 400 años de edad. Y es posible, como se ha mencionado, el cuidado influirá en la perduración del árbol.

Es un árbol de raíz profunda y leñosa, con un tronco erecto de textura agrietada y de tono grisáceo, mientras que sus raíces se inclinan a una tonalidad más obscura.

Las hojas del Peral pueden medir hasta 10 cm de largo, suelen ser de un haz verde obscuro muy brillante y un pecíolo amarillo, logrando un bonito contraste.

El fruto del peral, la pera, es muy apreciado en el mundo de la gastronomía, pero más específicamente, en la repostería.

Hay infinidad de postres que utilizan las peras como ingrediente principal; pie de pera, compotas, mermeladas, peras en almíbar, etcétera.

Es una fuente de vitaminas A, B1, C y muchas otras, además de que no aporta muchas calorías.

Materiales necesarios para podar un peral

  • Sierra eléctrica.
  • Tijeras de jardinería.
  • Escalera, o elevador.
  • Guantes, gafas y uniforme de seguridad.

 

Cómo podar un Peral correctamente

La poda de plantación se inicia cuando el Peral alcanza una altura base de 70 centímetros aproximadamente. Presenta ramas laterales o secundarias horizontales que deben irse cortando para que el árbol no crezca descontroladamente.

La idea es eliminar las ramas secundarias que se ubiquen muy abajo. Esto permitirá la formación del tronco del árbol. Estas son las únicas ramas que deben eliminarse en este proceso.

1. Lo ideal es hacerlo con la tijera de jardinería, porque aún son ramas relativamente delgadas. Incluso, para controlar en crecimiento del peral, podemos tirar de la rama hacia abajo con un hilo. Tener especial cuidado con los cortes que se realizan, ya que pueden dar origen a enfermedades como el tizón.

2. La poda de formación Se eliminan las ramas terciarias, aquellas que nacen de las yemas de las ramas secundarias. Incluso, puede que se eliminen algunas ramas secundarias que estén tomando un sentido muy pronunciado que posteriormente pueda entrecruzarse con las demás ramas.

La recomendación es la misma, no realizar muchos cortes y hacerlo con la tijera, bien afilada.

3. La poda de mantenimiento se realiza para eliminar cualquier rama que comprometa el paso de la luz hacia el centro de la copa y puede sobresalir y entrecruzarse con otras. Dependiendo de la altura y edad del árbol, se podrá proceder a realizar cortes limpios con la sierra eléctrica.

Además puedes aprender a podar más árboles a parte de un peral, hemos escrito guías con vídeos donde te enseñamos cómo podarlos correctamente:

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